By AOH/Rasczak | julio 7, 2008 - 3:24 pm - Posted in Cenizas a las cenizas, General, Relatos

Destruir al tercero es ya un puro trámite. Sé que no encontraré respuesta a mis preguntas en Él porque tampoco las había en los demás. Pero estoy tan cansado. Siglos de persecución, eones de dolor contenido han pasado a la historia. Todos mis esfuerzos finalmente han dado fruto y mi venganza y destino se han consumado. Apenas tengo fuerzas para moverme, así que salgo arrastrando los pies hasta la fachada este del almacén. Ya no hay más por lo que vivir. Todo lo que soy capaz de recordar con firmeza es mi propia convicción de cumplir lo que esta noche ha ocurrido. Mi existencia carece de sentido ya, devorada por su propio motivo vital.Qué piensas hacer ahora que ha acabado. Las palabras suenan tranquilamente a mi espalda, con voz de mujer. Ella está allí, tal vez haya estado desde el principio sin que nos hayamos dado cuenta. Tenías razón, estoy aprendiendo muchas cosas por mí misma, ya soy capaz de ver como antes además de muchas otras formas. Le sonrío, ahora ya no tengo fuerzas ni para eso casi.

Me siento en el suelo y me apoyo contra la pared. Recuerdos de haber estado tumbado y agonizando en múltiples camas de hospital vienen a mi mente. He devorado a muchos en una situación así, cabizbajos, sin fuerzas, esperando el álito final.

Hace mucho que no veo un amanecer, le respondo. Ella asiente sin inmutarse.

···

Los primeros rayos de sol tiñen de rojo el cielo, creando un contraste excepcional con los zarcillos de un tenue color azul que surgen de mi piel maltrecha por el sol.

Siento un estremecimiento por todo mi cuerpo, algo que siendo inmortal es difícil imaginar. Siento miedo, pero a la vez, y por primera vez desde hace mucho tiempo, soy feliz.